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Arranca el Biomethane Industrial Partnership: la Comisión y el sector unidos por 35 000 millones de m³ de biometano
El 28 de septiembre de 2022, la Comisión Europea y los líderes del sector pusieron en marcha el Biomethane Industrial Partnership (BIP), una plataforma de colaboración destinada a alcanzar el objetivo de 35 000 millones de m³ de biometano anuales en la UE para 2030.
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La Comisión Europea y los representantes del sector pusieron en marcha el 28 de septiembre de 2022 el Biomethane Industrial Partnership (BIP), una asociación destinada a impulsar el desarrollo de la producción y el uso de biometano en la Unión Europea. La iniciativa surge del plan REPowerEU, en el que la Comisión fijó el objetivo de producir 35 000 millones de m³ de biometano al año para 2030. El lanzamiento oficial tuvo lugar durante la Semana Europea de la Energía Sostenible.
Qué cambia
El BIP es un foro voluntario, no un nuevo instrumento jurídico. Reúne a representantes de la Comisión, los Estados miembros, productores, operadores de redes, proveedores de tecnología e instituciones financieras. Su tarea consiste en identificar las barreras que frenan la construcción de instalaciones de biometano, intercambiar buenas prácticas y elaborar recomendaciones para los responsables políticos. La asociación funcionará a través de grupos de trabajo dedicados, entre otros, a la regulación, la financiación, las materias primas, las tecnologías y la integración con el sistema gasista.
En su concepción, el BIP debe contribuir a impulsar inversiones en tres ámbitos: la disponibilidad de materias primas (incluidos residuos y subproductos), la conexión a la red y la estabilidad de los mecanismos de apoyo.
Importancia para el sector en Polonia
Para Polonia, esta asociación ofrece la oportunidad de participar en el diálogo europeo que está configurando la política sobre biometano. Los productores, operadores e instituciones polacos pueden exponer sus necesidades, por ejemplo, en materia de simplificación de los procedimientos de localización, regulación de las conexiones a la red y el sistema de garantías de origen. Las experiencias de otros países —Dinamarca, Francia, Italia, Alemania— pueden servir de modelo para la creación de normativas nacionales.
Desde la perspectiva del mercado nacional, el BIP es una señal de que el biometano será objeto de atención constante en la política de la UE. Esto permite a los inversores esperar nuevos programas de financiación y requisitos en materia de sostenibilidad e información.
Cómo puede funcionar en la práctica
Este tipo de asociaciones no distribuyen fondos, sino que organizan el conocimiento. Desde un punto de vista práctico, esto implica la elaboración de informes sobre barreras en la conexión a la red, recopilaciones de buenas prácticas en sistemas de apoyo, mapas de materias primas y recomendaciones para la Comisión. Para los productores y operadores de redes, también es una oportunidad para intercambiar información sobre costes y tecnologías: purificación del biogás, inyección en la red, licuefacción y gestión del digestato.
Quién participa
En la asociación participan representantes de instituciones de la UE, asociaciones sectoriales, operadores de redes de gas, productores de tecnología e instituciones financieras. Esta composición pretende garantizar que las recomendaciones tengan en cuenta tanto la perspectiva regulatoria como la práctica de los inversores. Para los países más pequeños, como Polonia, la participación en los trabajos es una oportunidad para dar a conocer las barreras y necesidades locales.
Próximos pasos
En los próximos meses, los grupos de trabajo presentarán recomendaciones e informes. Mucho dependerá de si los Estados miembros establecen objetivos nacionales y mecanismos de apoyo. Para el sector en Polonia, las tres cuestiones más importantes serán: la aprobación de normativas sobre biometano, reglas claras para la conexión de instalaciones a la red y programas de financiación de inversiones, incluidos los fondos de la UE.




