BiometanoNoticia
Dinamarca: el biometano cubre más del 20 % del consumo de gas en la red
El operador Energinet informó que, a finales de 2020, el biometano inyectado en la red representó más del 20 % del consumo de gas en Dinamarca, superando el 40 % en un solo día durante el verano.
Otras versiones de idioma: Polski, English, Deutsch, Français, Italiano, Nederlands.

El operador danés de sistemas energéticos Energinet informó el 18 de diciembre de 2020 que, para finales de año, el biometano inyectado en la red representaría más del 20 % del consumo de gas en Dinamarca. En verano, esta proporción fue aún mayor: en un día de julio superó el 40 %. De este modo, Dinamarca se convirtió en uno de los primeros países en los que el biometano constituye una parte significativa del gas que fluye por la red.
Qué significa este resultado
La participación del biometano en el consumo de gas depende de la producción y del consumo: en verano, cuando la demanda de gas es menor, la misma cantidad de biometano representa una fracción mayor del flujo. Por ello, los récords de participación se registran en los meses estivales. No obstante, el resultado anual demuestra que una participación superior al 20 % es viable si el sistema de apoyo y la normativa favorecen las inversiones.
Dinamarca lleva años desarrollando el sector del biogás a partir de purín, residuos agrícolas y bio-residuos. Según el informe REGATRACE, la producción de biometano en 2017 ascendió a aproximadamente 1,4 TWh, y el país producía más biometano del que consumía en el mercado nacional, por lo que los excedentes se exportaban o almacenaban.
Relevancia para Polonia
La experiencia danesa muestra qué elementos favorecen un crecimiento rápido:
- apoyo a largo plazo a la producción, independiente de la coyuntura del mercado del gas;
- facilidad de conexión a la red gasista, incluyendo obligaciones para el operador;
- grandes cantidades de sustratos procedentes de la agricultura intensiva, principalmente purín;
- planificación conjunta de la agricultura, la energía y el medio ambiente.
Polonia cuenta con un gran potencial de materias primas, pero en 2020 carecía tanto de un sistema de apoyo al biometano como de normativas claras sobre su inyección en la red. Dinamarca es un ejemplo de país que implementó estos elementos con antelación, lo que permitió alcanzar rápidamente una alta participación.
Limitaciones de la comparación
Es importante tener en cuenta las diferencias: Dinamarca es un país mucho más pequeño, con una red gasista densa y una ganadería intensiva en una superficie reducida. Las condiciones en Polonia —explotaciones dispersas y una estructura de propiedad distinta— requieren soluciones logísticas diferentes. Sin embargo, la dirección general —el aumento de la participación de los gases renovables en la red— sigue siendo la misma.
Próximos pasos
El creciente porcentaje de biometano plantea cuestiones sobre el equilibrio de la red, la calidad del gas y la certificación de origen. Para los operadores, esto implica la necesidad de invertir en mediciones y en mecanismos para invertir los flujos entre redes con diferentes presiones. Para los consumidores, supone la posibilidad de utilizar un gas con menores emisiones, siempre que se garanticen las garantías de origen.
El papel del purín
En el biogás danés, el purín tiene una gran relevancia. Aunque su rendimiento en términos de producción de gas por tonelada es bajo, su fermentación evita las emisiones de metano durante el almacenamiento y se combina fácilmente con otros residuos agrícolas para aumentar la eficiencia. Para Polonia, con una gran cabaña porcina y avícola, esto es una indicación clave: un modelo basado en residuos animales requiere una logística de recogida y una gestión bien planificada del digestato a escala regional.




