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IEA: hoja de ruta hacia emisiones netas cero en 2050 — sin nuevos campos petrolíferos y gasísticos

El informe *Net Zero by 2050* de la Agencia Internacional de la Energía describe el camino hacia la neutralidad en el sector energético: sin nuevos campos petrolíferos y gasísticos y con un ritmo de crecimiento de la energía eólica y solar cuatro veces más rápido.

Publicado 3 min de lecturaRedacción FeedstockData

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Promienie słońca przebijają chmury nad mokrą równiną rolniczą, w oddali niewielka biogazownia z zielonymi kopułami.
Ilustración: FeedstockData (IA, Google Gemini)

La Agencia Internacional de la Energía publicó el 18 de mayo de 2021 el informe Net Zero by 2050: A Roadmap for the Global Energy Sector, en el que describe la senda hacia emisiones netas cero de CO₂ en el sector energético para 2050. El informe es el primer escenario de este tipo en la historia de la IEA y tiene gran relevancia política, al provenir de una institución tradicionalmente vinculada al sector de los combustibles fósiles.

Conclusiones más importantes

Según el escenario:

  • no se deberían aprobar nuevos campos petrolíferos y gasísticos más allá de los ya autorizados, ni nuevas centrales de carbón sin captura de CO₂;
  • para 2030, los incrementos anuales de capacidad fotovoltaica deberían alcanzar unos 630 GW, y los de eólica, unos 390 GW, es decir, varias veces más que los récords de 2020;
  • la venta de nuevos vehículos con motores de combustión debería finalizar para 2035;
  • la electrificación y la eficiencia energética aportan la mayor parte de la reducción hasta 2030;
  • la escala de captura de CO₂, hidrógeno y bioenergía sostenible crece más rápidamente después de 2030.

La IEA subraya que la senda es estrecha y requiere acciones inmediatas por parte de los gobiernos.

Biogás, biometano y bioenergía

En el escenario, los combustibles gaseosos sostenibles —incluyendo biogás y biometano, así como hidrógeno— desempeñan un papel complementario en sectores difíciles de electrificar: industria, transporte pesado y calefacción en algunas regiones. La IEA señala que los recursos de materias primas para la bioenergía son limitados y deben utilizarse donde aporten mayores beneficios, sin ejercer presión sobre tierras agrícolas y forestales. Esto coincide con las conclusiones del informe de la IEA sobre biogás de marzo de 2020, que identificaba los residuos y subproductos como principales fuentes de materia prima.

Reacciones e importancia

El informe suscitó un debate sobre el ritmo de abandono de los combustibles fósiles. Para países dependientes del gas y el carbón, como Polonia, implicó una presión para acelerar la transformación. Para el sector del biogás, esto supone un argumento a favor de la construcción de fuentes nacionales de gas renovable, pero también un recordatorio de que el mercado del biometano funcionará en un contexto de disminución del consumo de gas natural.

Próximos pasos

El informe sirvió como contribución a los preparativos de la conferencia climática COP26 en Glasgow. Los gobiernos pudieron utilizarlo para justificar la actualización de los planes nacionales de reducción de emisiones, y los inversores, para evaluar el riesgo de las inversiones a largo plazo en infraestructuras de combustibles fósiles.

Qué implica para el mercado del gas

La disminución del consumo de gas natural en el escenario de la IEA es significativa, lo que tiene consecuencias para los operadores de redes y los proveedores. Al mismo tiempo, la descarbonización del gas —mediante biometano, hidrógeno y captura de CO₂— permite reducir los costes de la transformación en aquellas aplicaciones donde la electrificación es cara o inviable. Para los inversores en biometano, esto es una señal de que vale la pena planificar proyectos con una perspectiva de varios años, pero teniendo en cuenta la disminución de la demanda de gas fósil y el creciente papel de los precios de las emisiones.

El informe recibió críticas de algunos países productores de combustibles fósiles, que señalaron que el escenario no tenía en cuenta su situación económica. Sus defensores, en cambio, destacaron que este tipo de análisis son necesarios para evaluar la coherencia de las inversiones con el objetivo de 1,5 °C.

Fuentes

  1. IEA — Net Zero by 2050