BiometanoExplicación
Odorización del biometano: THT, mercaptanos y requisitos del operador de la red
El gas en la red debe tener olor para que las fugas sean detectables. Explicamos con qué, dónde y en qué dosis se odoriza el biometano y cómo el odorizante afecta a la medición del azufre.
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La odorización consiste en añadir al gas un compuesto de olor intenso y característico para que cualquier fuga sea detectable antes de que la concentración del gas en el recinto alcance un nivel peligroso. El biometano purificado es prácticamente inodoro, al igual que el gas natural, por lo que debe odorizarse antes de su entrega a los usuarios. En Europa, los compuestos más utilizados son el tetrahidrotiofeno (THT) o mezclas de mercaptanos; la elección depende de la práctica del operador. El gas introducido en la red de distribución debe estar odorizado conforme a los requisitos de su operador.
Origen del requisito
El metano es un gas inflamable, y sus mezclas con el aire en un rango aproximado del 4,4–17 % en volumen son explosivas (límite inferior de explosividad alrededor del 4,4 %, límite superior alrededor del 17 %). Las normativas técnicas exigen que el gas distribuido a los usuarios sea detectable ya a concentraciones muy inferiores al límite inferior de explosividad (normalmente se formula como detectabilidad a una fracción del LIE). Por ello, la dosis del odorizante se ajusta de modo que el olor sea perceptible antes de que el gas se vuelva peligroso.
¿Con qué se odoriza?
| Sustancia | Característica |
|---|---|
| THT (tetrahidrotiofeno) | Estable, con olor característico a "gas"; ampliamente utilizado en muchos países europeos |
| Mercaptanos (p. ej., terc-butilmercaptano) | Olor intenso, utilizados en mezclas; pueden reaccionar con impurezas y metales |
| Mezclas sin azufre | En desarrollo, pero poco comunes; requieren aprobaciones específicas |
La elección del compuesto corresponde al operador del sistema, ya que el olor debe ser uniforme en toda la red. El productor de biometano no debe cambiar el odorizante por su cuenta.
Quién odoriza y dónde
La odorización puede realizarse en:
- la estación de inyección del productor (según las indicaciones del operador), tras la medición de calidad;
- el punto de entrada a la red de distribución por parte del operador (cuando la red ya está odorizada);
- al final de la red, si el biometano se dirige a una red de transporte en la que el gas no está odorizado (en algunos sistemas, la odorización se realiza en estaciones de entrega y recepción de distribución).
En la práctica, el productor que inyecta en una red ya odorizada normalmente no necesita realizar una odorización adicional, pero en el caso de redes nuevas o de inyección en una red local aislada, la odorización es responsabilidad suya. La decisión la toma el operador en las condiciones de conexión.
Dosificación
La dosis se expresa en mg de odorizante por m³ de gas (del orden de una decena de mg de THT/m³; el valor concreto depende de los requisitos del operador). El dosificador funciona de manera proporcional al flujo: la señal del contador de gas controla la bomba dosificadora. Son importantes:
- Depósito del odorizante – hermético, en zona de riesgo de explosión, con protección contra derrames.
- Bomba dosificadora – precisa, con redundancia.
- Control de concentración – analizador o mediciones periódicas en laboratorio.
- Alarma de infradosificación – la ausencia o una dosis demasiado baja supone un riesgo para la seguridad.
Efecto de la odorización en la calidad del gas
El odorizante contiene azufre. En las especificaciones de calidad del gas, el límite de azufre total suele referirse al azufre sin incluir el odorizante, mientras que para el azufre procedente del odorizante se aplican normas separadas. Para el productor es importante que la medición del azufre en el gas antes de la odorización confirme el cumplimiento de los requisitos, y tras la odorización, la conformidad con la especificación del operador. El gas odorizado no debe devolverse a la instalación de purificación con membranas o lecho de carbón sin un plan previo, ya que el THT contamina los adsorbentes.
Ejemplo: consumo de odorizante
Supuestos: instalación de 500 m³/h de biometano, dosis de 15 mg de THT/m³ (supuesto ilustrativo), 8000 h/año. Consumo: 500 × 15 mg = 7,5 g/h; a escala anual, 7,5 × 8000 = 60 kg de THT. Es una cantidad pequeña, pero con un precio del orden de varias decenas de zlotys por kilogramo (supuesto), muestra que el coste material es reducido, siendo clave la fiabilidad de la dosificación.
Seguridad laboral
El THT y los mercaptanos son compuestos de olor fuerte, pero este es perceptible a concentraciones muy bajas; al manipular el odorizante, es obligatorio el uso de protección respiratoria, procedimientos de trasvase y formación. Los depósitos y dosificadores deben contar con las medidas de seguridad y procedimientos de emergencia adecuados. Un derrame de odorizante en un espacio cerrado puede provocar falsas alarmas, por lo que el personal debe conocer los protocolos de actuación.
Preguntas al operador
Antes de diseñar la estación, consulte al operador: si el gas en el punto de conexión ya está odorizado; con qué compuesto y en qué dosis se odoriza la red; quién es responsable de la odorización y del control de la concentración; cuál es el procedimiento si el control detecta una infradosificación. Las respuestas afectan no solo al coste de la inversión (dosificador, depósito, zona ATEX), sino también al riesgo legal: por una odorización inadecuada suele responder la entidad que introduce el gas en la red en las condiciones establecidas en el contrato.
Resumen
La odorización es un elemento técnico sencillo, pero crítico para la seguridad. El productor de biometano debe acordar con el operador: si y dónde se realiza la odorización, con qué compuesto, en qué dosis y cómo se confirma la corrección de la dosificación.




