Valores por defecto y reales de emisiones en RED II: cuándo conviene calcular las propias
La Directiva RED II permite utilizar los valores típicos y por defecto de los anexos o calcular las emisiones reales. Explicamos las diferencias, los escenarios de digestato y de combustión del off-gas y la rentabilidad de los cálculos propios.
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En la Directiva RED II, las emisiones de GEI del biometano pueden demostrarse de tres maneras: adoptando los valores por defecto de los anexos, calculando las emisiones reales a partir de los datos de la instalación o combinando ambos enfoques mediante los denominados valores desagregados (para cada etapa de la cadena). Los valores por defecto son conservadores, es decir, más altos que los típicos, para motivar a los productores a realizar cálculos más precisos. Por este motivo, una planta de biogás bien gestionada suele beneficiarse de los cálculos reales, siempre que asuma el coste de las mediciones y de la auditoría.
Tres niveles de precisión
| Enfoque | Qué significa | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|---|
| Valor por defecto (default) | valor ya establecido en el anexo para la cadena correspondiente | sencillo, sin mediciones | normalmente, emisiones más altas |
| Valor real | cálculo completo a partir de los datos de la instalación | el más preciso, potencialmente el más bajo | requiere datos y costes de auditoría |
| Valor desagregado | por defecto para algunas etapas, real para otras | compromiso | requiere separar los datos |
En los anexos, los valores desagregados se indican para los componentes e_ec, e_p, e_td, de modo que se puede, por ejemplo, utilizar el valor por defecto para el transporte y calcular las emisiones reales del procesamiento.
De qué depende el valor por defecto del biogás
Los anexos de RED II distinguen las cadenas de biogás y de biometano según:
- el tipo de materia prima: purín húmedo, estiércol, ensilado de maíz (planta entera), biorresiduos;
- la forma de gestionar el digestato: depósito abierto o cerrado (los denominados “open digestate” y “closed digestate”);
- la gestión del off-gas: si el gas residual de la purificación (upgrading) se quema o se libera a la atmósfera;
- la forma del biometano: biogás depurado en forma comprimida o en la red.
Las diferencias entre la variante “digestato abierto, sin combustión del off-gas” y “digestato cerrado, con postcombustión” pueden alcanzar varias decenas de gCO₂e/MJ. Los valores exactos deben leerse en la versión vigente de los anexos; en el texto no los repetimos, para no inducir a error.
Cuándo conviene calcular las propias
El cálculo de la decisión puede construirse de forma sencilla. Supongamos (a modo ilustrativo) que el valor por defecto da E_def = 45 gCO₂e/MJ y que el cálculo real, con digestato cerrado y postcombustión, da E_real = 25 gCO₂e/MJ. Una producción anual de 30 GWh son 30.000 MWh × 3600 MJ/MWh = 108 millones de MJ. Diferencia de emisiones: 20 gCO₂e/MJ × 108 millones de MJ = 2160 t de CO₂e al año. Si el mercado valora la reducción de emisiones (p. ej., en el marco de una prima por combustibles de bajas emisiones o del valor de los certificados), la reducción adicional tiene un valor monetario real. Si ese valor es, por ejemplo, de 100 PLN/t de CO₂e (supuesto), el beneficio es de 216.000 PLN al año, frente a un coste de auditoría y mediciones del orden de varias decenas de miles de PLN. Las cifras son supuestos; lo importante es el esquema.
Datos necesarios para los cálculos reales
- Cantidades y tipos de sustratos (registro de entregas, balance de masas).
- Factores de emisión del cultivo o la obtención (para los cultivos, datos de las explotaciones; para los residuos, normalmente cero).
- Consumo de electricidad y de calor y su origen.
- Pérdida de metano en la purificación (upgrading) y forma de tratamiento del off-gas.
- Tipo de almacenamiento del digestato y posible recuperación de biogás del almacén.
- Transporte de los sustratos y del producto.
- Documentación de medición (contadores, análisis, calibraciones).
El papel de los organismos de certificación
Los valores reales los verifica un auditor independiente en el marco de un sistema voluntario reconocido por la Comisión Europea (p. ej., ISCC). La verificación abarca la coherencia de los datos, la fiabilidad de las fuentes y la conformidad de los cálculos con la metodología. Las mediciones realizadas por el propio productor se aceptan si cumplen los requisitos del sistema; en caso de duda, el auditor puede exigir ensayos adicionales.
Ejemplo de escenarios técnicos
Las decisiones técnicas que influyen en el resultado son, entre otras: cubrir el depósito de digestato o dotarlo de recuperación de gas, la postcombustión del off-gas de la purificación (upgrading) en un sistema con recuperación de calor, alimentar la instalación con energía de fuentes propias y acortar las rutas de entrega de los sustratos. Cada una de estas decisiones reduce uno de los componentes e_p o e_td y se ve en los cálculos reales, y no se ve en los valores por defecto. Por ello, las inversiones en estanqueidad y en postcombustión pueden amortizarse no solo mediante la protección del medio ambiente, sino también mediante un mayor valor del producto.
Un error frecuente
Suponer que una baja huella de carbono se debe únicamente a la materia prima. En realidad, dos instalaciones con el mismo purín pueden diferir en varias decenas de gCO₂e/MJ por la forma de gestionar el digestato y por la pérdida de metano.
Resumen
Utilizar los valores por defecto es lo más sencillo, pero a menudo lo más caro en términos de beneficios perdidos. Si la instalación tiene digestato cerrado, baja pérdida de metano y buena documentación, calcular las emisiones reales suele compensar. Cuide los datos desde el primer día de funcionamiento.





