Almacenamiento y aplicación del digestato: depósitos, plazos, distancias y buenas prácticas
Cómo almacenar y aplicar el digestato conforme a la normativa: capacidad de los depósitos, cubrición de balsas, plazos del programa de nitratos, distancias a las aguas y formas de reducir las emisiones de amoníaco.
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El digestato debe almacenarse en depósitos estancos y cubiertos y aplicarse en los plazos y dosis conformes al programa de nitratos, respetando las distancias a las aguas. La herramienta más importante para reducir las pérdidas de nitrógeno y las molestias por olor es una buena capacidad de almacenamiento, la aplicación en el suelo y la incorporación rápida. A continuación se recogen los requisitos vigentes en agosto de 2022.
Capacidad y construcción de los almacenes
El programa de actuación en materia de nitratos (Dz.U. (Boletín Oficial de la República de Polonia) 2020, posición 243) exige, para los abonos naturales líquidos (purín y aguas de estiércol), depósitos con capacidad para almacenar la producción de 6 meses y, para los sólidos (estiércol, gallinaza), superficies para 5 meses. Los depósitos deben tener fondo y paredes estancos, y los abonos líquidos deben estar cubiertos (p. ej., con una cubierta flexible o flotante), lo que reduce las emisiones de amoníaco y de olores. Los plazos de adaptación vencieron para las explotaciones grandes (más de 210 UGM) a finales de 2021 y para las menores vencen a finales de 2024.
El digestato no entra en la definición de «abonos naturales» de la ley de abonos y fertilización (estiércol, aguas de estiércol, purín, excrementos de animales de granja y guano). Por ello, la capacidad de sus depósitos se deriva principalmente de las condiciones de las decisiones ambientales, de la valorización R10 o de la autorización como abono, y el programa de nitratos constituye más bien un punto de referencia; en caso de duda, conviene consultar a la autoridad o a un asesor. No obstante, el estándar de 6 meses del programa es una referencia útil, porque debe permitir almacenar el abono en los períodos en que no se puede distribuir en los campos.
Las normas adicionales de almacenamiento se derivan de la propia ley de abonos: los abonos orgánicos sólidos se almacenan en envases unitarios o a granel en pilas sobre un suelo pavimentado e impermeable, tras cubrirlos con material impermeable, y los abonos líquidos, en envases cerrados o depósitos estancos. El transporte de abonos líquidos se realiza en depósitos o cisternas cerrados y estancos.
Ejemplo de dimensionamiento
Una planta de biogás produce al año 12.000 m³ de digestato líquido, y los campos de los receptores lo absorben principalmente en primavera y tras la cosecha. Un almacén para 6 meses supone aproximadamente 6.000 m³ de capacidad útil, más una reserva para precipitaciones y para una distribución irregular. Cuando el período sin posibilidad de distribución es más largo (invierno, sequía, exigencias de plazos), hay que aumentar la capacidad. Es un ejemplo ilustrativo: las cifras reales se derivan del balance de nitrógeno, de la superficie de los receptores y de las condiciones de las decisiones administrativas.
Cuándo se permite la aplicación
Plazos para tierras de cultivo: los abonos nitrogenados minerales y los abonos naturales líquidos del 1 de marzo al 20 de octubre, y los abonos naturales sólidos del 1 de marzo al 31 de octubre; en pastizales permanentes y cultivos perennes los plazos son más largos. En parte de los municipios rigen plazos otoñales más cortos. Excepciones: la fertilización en otoño tras cultivos precedentes de cosecha tardía (hasta 30 kg N/ha) y, en caso de mal tiempo, hasta el 30 de noviembre. Se prohíbe la aplicación en suelos helados, inundados, saturados y cubiertos de nieve, así como la de abonos líquidos durante la vegetación de plantas destinadas al consumo directo.
Distancias a las aguas y pendientes
Cerca de las aguas superficiales rigen franjas sin fertilización: para los abonos, normalmente 5 m; para el purín, 10 m; y a partir de los grandes lagos y de las captaciones de agua, 20 m. Cuando hay un cultivo en el campo, la aplicación en el suelo o la división de la dosis en al menos tres partes iguales con intervalos mínimos de 14 días permiten reducir esas distancias a la mitad. En terrenos de gran pendiente las distancias aumentan en 5 m, y los abonos naturales deben incorporarse al suelo o mezclarse con él en un plazo de 4 horas, como máximo al día siguiente.
Buenas prácticas para limitar las pérdidas
- Aplicación en el suelo o en bandas en lugar de esparcir «en superficie», especialmente para la fracción líquida.
- Mezcla rápida con el suelo (en tierras de cultivo), lo que limita la volatilización del amoníaco.
- Elección de las condiciones: días más frescos, sin viento fuerte ni precipitaciones en las horas siguientes.
- Dosificación según las necesidades de las plantas y el contenido de N según análisis, y no «a ojo»; la última dosis no debe aplicarse más tarde de lo que permite el plazo límite.
- Separación del digestato en fracción líquida y sólida, que facilita el transporte, el almacenamiento y la adaptación a las necesidades de los campos.
- Registro de las aplicaciones: fecha, superficie, cultivo, tipo y dosis; los documentos se conservan durante 3 años.
Problemas típicos en la práctica
- Estacionalidad. La planta de biogás produce digestato todo el año, pero los agricultores solo pueden aplicarlo durante el período de vegetación y en los plazos permitidos. De ahí la necesidad de depósitos grandes o de almacenes intermedios en los receptores.
- Dilución. El digestato líquido tiene un bajo contenido de nutrientes por tonelada, por lo que el transporte a grandes distancias no resulta rentable. La separación y la concentración de la fracción sólida mejoran la economía.
- Composición irregular. El contenido de nitrógeno varía con la receta de la mezcla de alimentación; un plan de fertilización basado en un único análisis de hace un año puede resultar desacertado.
- Amoníaco. El digestato suele tener un pH alto y una gran parte del nitrógeno en forma amoniacal, por lo que el esparcido incontrolado conlleva pérdidas y molestias por olor.
Controles y consecuencias
El cumplimiento de las normas de aplicación de abonos es controlado, entre otros, por la Inspección de Protección del Medio Ambiente, y el programa de nitratos se hace cumplir también en el marco de los requisitos básicos en la agricultura. Por el incumplimiento del programa puede imponerse una tasa; las tarifas máximas las publica en avisos el ministro competente en materia de gestión del agua. La prueba de diligencia son el plan de fertilización, el registro de aplicaciones, los resultados de los análisis del digestato y los documentos que acreditan la capacidad de los depósitos.
Qué hacer primero
- Analice la composición del digestato (N total, N amoniacal, fósforo, potasio, materia seca).
- Calcule el balance de nitrógeno de los campos a los que irá el abono.
- Compruebe la capacidad de los depósitos en los meses de producción y los requisitos de cubrición.
- Prepare los contratos con los receptores y un plan de reparto conforme a los plazos.
Este texto tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento jurídico; antes de tomar una decisión de inversión o formal, compruebe la redacción vigente de la normativa y consulte a un abogado o a la autoridad competente.
Fuentes
- Rozporządzenie Rady Ministrów z 12 lutego 2020 r. — Program działań azotanowych (Dz.U. 2020 poz. 243)
- Ustawa z dnia 10 lipca 2007 r. o nawozach i nawożeniu — tekst jednolity z 2021 r. (ISAP/ELI)
- Ustawa z dnia 25 lipca 2025 r. o szczególnych rozwiązaniach w zakresie przechowywania nawozów naturalnych (Dz.U. 2025 poz. 1187) (aktualizacja)





