Derecho y normativaNoticia

Taxonomía de la UE: publicado el acto delegado 2021/2139 con criterios para el biogás y los biorresiduos

El 9 de diciembre de 2021 se publicó en el Diario Oficial de la UE el Reglamento Delegado (UE) 2021/2139 con los criterios de taxonomía para objetivos climáticos. Incluye el biogás, la fermentación de biorresiduos y lodos de depuradora, así como el gas de vertedero.

Publicado Actualizado 3 min de lecturaRedacción FeedstockData

Otras versiones de idioma: Polski, English, Deutsch, Français, Italiano, Nederlands.

Nowoczesna szklano-stalowa architektura instytucji europejskich w Brukseli o zmierzchu, ludzie jako małe sylwetki.
Ilustración: FeedstockData (IA, Google Gemini)

El 9 de diciembre de 2021 se publicó en el Diario Oficial de la UE el Reglamento Delegado de la Comisión (UE) 2021/2139, que establece los criterios técnicos para calificar las actividades que contribuyen de manera sustancial a la mitigación del cambio climático o a la adaptación al mismo. Se trata del primer acto de ejecución del Reglamento sobre taxonomía 2020/852. Es aplicable desde el 1 de enero de 2022 y tiene un impacto directo en la forma de describir las inversiones en biogás, la fermentación de biorresiduos y el tratamiento de aguas residuales.

Qué incluye el acto

El acto contiene criterios para actividades de múltiples sectores. Desde la perspectiva de nuestro compendio, son relevantes las siguientes categorías:

Sector Actividades ejemplificativas
Energía generación de energía eléctrica a partir de bioenergía; cogeneración y calor a partir de bioenergía; producción de biogás y biocombustibles para el transporte; redes de transporte y distribución de gases renovables y bajos en emisiones
Gestión de residuos y agua fermentación metanogénica (digestión anaerobia) de biorresiduos; fermentación de lodos de depuradora; compostaje de biorresiduos; captación y aprovechamiento de gas de vertedero; recuperación material de residuos

Los criterios suelen combinar un umbral de reducción de emisiones en el ciclo de vida con requisitos relativos a las materias primas. En el caso de la fermentación de biorresiduos, se exige, entre otros, la recogida selectiva, un plan de monitorización y limitación de fugas de metano, así como el uso del digestato como fertilizante o mejorador de la calidad del suelo. Para la bioenergía, los criterios se remiten a los principios de sostenibilidad de la Directiva de Energías Renovables.

Qué no incluye el acto

La transformación térmica de residuos municipales no se incluyó entre las actividades con contribución sustancial a la mitigación del cambio climático. El gas natural y la energía nuclear no quedaron cubiertos por este acto; la Comisión anunció que resolvería sobre ellos en un procedimiento separado.

Importancia para los inversores

A partir de 2022, las empresas sujetas a obligaciones de información y los participantes en los mercados financieros deberán revelar qué parte de su actividad o cartera está cubierta por la taxonomía o es conforme con ella (en el primer año, las empresas no financieras declaran solo la proporción de actividades que cumplen los requisitos, mientras que las instituciones financieras lo harán hasta finales de 2023). Una planta de biogás que cumpla los criterios podrá describirse como "verde" en estos informes, lo que facilita el acceso a la financiación. No obstante, esto requiere documentación: balance de emisiones, origen de las materias primas, estanqueidad de la instalación y gestión del digestato.

Para las plantas de tratamiento de residuos, es clave distinguir entre la fermentación y el compostaje de biorresiduos, que sí cumplen los criterios, y la incineración, que no está incluida.

Próximos pasos

La Comisión anunció nuevos actos para los restantes objetivos ambientales, incluyendo la economía circular y la prevención de la contaminación. Para el sector de los residuos, estos serán decisivos para evaluar las inversiones en reciclaje y tratamiento de residuos.

Cómo aplicar el acto en la práctica

Para el inversor, lo más práctico es evaluar el proyecto en cuatro pasos: comprobar si el tipo de actividad figura en la lista del acto, luego verificar si se cumplen los criterios de contribución sustancial (por ejemplo, reducción de emisiones en el ciclo de vida), después asegurarse de que el proyecto no perjudica a los demás objetivos ambientales y, por último, comprobar que se cumplen las garantías mínimas (artículo 18 del Reglamento 2020/852: procedimientos que garanticen el cumplimiento, entre otros, de las directrices de la OCDE y la ONU sobre empresas y derechos humanos, así como de los convenios fundamentales de la OIT). Solo el cumplimiento de las cuatro condiciones permite calificar una actividad como sostenible en el marco de la taxonomía. Conviene conservar la documentación probatoria, ya que será necesaria para la auditoría y la presentación de informes.

Fuentes

  1. Rozporządzenie delegowane (UE) 2021/2139 — EUR-Lex
  2. Komisja Europejska — taksonomia UE