Derecho y normativaAnálisis
Argentina: la ley de hidrógeno aún en trámite — desde la normativa de 2006 hasta el proyecto gubernamental de 2023
Análisis de los intentos argentinos por establecer un marco para el hidrógeno: la ley 26.123 de 2006 sin reglamentar, proyectos entre 2019 y 2023, y el informe de Fundar de agosto de 2025 que insta a la aprobación de una ley.
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Argentina, a pesar del alto potencial eólico en la Patagonia, según el estado de agosto de 2025 no contaba con una ley integral de promoción del hidrógeno de bajas emisiones. El informe de Fundar de ese mes insta al Congreso a aprobar un régimen de apoyo, mientras que los intentos anteriores —desde el proyecto de 2021 hasta el proyecto gubernamental de 2023— no culminaron en la adopción de nuevas normativas.
Normativa de 2006
La Ley 26.123 de promoción del hidrógeno de 2006 reconocía el desarrollo de tecnologías, la producción, el uso y las aplicaciones del hidrógeno como un asunto de interés nacional, pero —según Fundar— nunca se emitieron sus reglamentos de ejecución. Según el bufete Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, su período de vigencia de 15 años finalizó en 2021 sin otorgar ningún beneficio. Por ello, los inversores no pudieron invocarla al planificar proyectos.
Proyectos entre 2019 y 2023
Fundar señala que en 2019 se presentó un nuevo proyecto de ley para promover el hidrógeno (1769-D-2019), y el hidrógeno se incluyó en el Plan Nacional de Adaptación y Mitigación del Cambio Climático de 2022. Según el bufete Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, el 1 de abril de 2022 se presentó ante la Cámara de Diputados una nueva versión del proyecto de Régimen Nacional de Producción de Hidrógeno de 2021 —el régimen tendría una vigencia de 20 años a partir del 1 de enero del año siguiente a la emisión del reglamento de ejecución—. En 2023, el poder ejecutivo remitió al Congreso el proyecto 0005-PE-2023 —Régimen de Promoción del Hidrógeno de Baja Emisividad de Carbono—: según su contenido, tendría una vigencia de 30 años desde la entrada en vigor de la ley, prevé estabilidad fiscal durante 30 años, acceso al mercado de divisas, un porcentaje mínimo de componentes nacionales y define a los beneficiarios y las inversiones cualificadas.
Argumentos a favor y en contra
Los defensores subrayan que, sin garantías de estabilidad fiscal y regulatoria, no surgirán inversiones a gran escala en electrolizadores, almacenamiento y exportación. Los críticos señalan el coste de las exenciones y el riesgo de que el régimen beneficie principalmente a unos pocos actores. El debate también abarca cuestiones como el agua, la energía renovable y la aceptación local.
Relación con el biogás
La ley de hidrógeno tiene relevancia indirecta para el sector del biogás: el hidrógeno procedente de biomasa o biogás podría acogerse al mismo régimen, aunque no se han encontrado en las fuentes detalles específicos sobre el biogás en los proyectos. Mayor importancia reviste el acceso a la energía renovable y la infraestructura de exportación.
Lo que desconocemos
No hemos podido determinar si, tras agosto de 2025, el Congreso aprobó la ley. La información debe verificarse en la base de datos Infoleg y en las páginas de la Cámara de Diputados.
Potencial y recursos
Argentina cuenta con grandes recursos eólicos en la Patagonia y una infraestructura gasística y de exportación desarrollada. Esto la sitúa frecuentemente entre los candidatos a productor de hidrógeno verde y sus derivados. Sin embargo, el potencial de recursos no sustituye a un marco legal estable: los inversores necesitan previsibilidad fiscal, acceso a divisas y garantías de exportación.
Lo que implica la ausencia de ley para los inversores
Sin un régimen de promoción, los proyectos deben basarse en instrumentos generales o negociar condiciones de forma individual. Esto aumenta la incertidumbre, alarga la preparación de los proyectos y dificulta su financiación. Además, la falta de normas claras de certificación y de definición de hidrógeno de bajas emisiones complica los contratos de exportación, especialmente con la UE, donde rigen criterios detallados.
Comparación con los países vecinos
Chile adoptó su estrategia de hidrógeno en 2020, Colombia publicó su hoja de ruta en 2021 e incorporó el hidrógeno a la ley de transición energética, Uruguay presentó su plan en 2022 y Brasil aprobó su marco legal en agosto de 2024 (Ley 14.948). En este contexto, Argentina no contaba con una ley integral en el período analizado, aunque el debate llevaba varios años en curso.
El papel del biogás y la bioenergía
El sector argentino del biogás se ha desarrollado principalmente en el marco de las subastas de energía eléctrica RenovAr. El régimen de hidrógeno podría abrir la puerta al uso de biometano como materia prima para el hidrógeno o para la producción de combustibles sintéticos, aunque en los proyectos no se han encontrado disposiciones detalladas sobre el biogás.
Qué observar
En las siguientes fases del proceso, conviene seguir: la definición de hidrógeno de bajas emisiones y el sistema de certificación, la duración del período de estabilidad fiscal (en el proyecto de 2023, 30 años) y las normas relativas al acceso a energía renovable y agua.
Qué implica para Polonia y Europa
El caso argentino demuestra que el mero potencial de recursos no es suficiente para atraer inversiones en hidrógeno: se requieren normativas de ejecución implementadas y estabilidad regulatoria. Para los importadores polacos y europeos de hidrógeno y sus derivados, esto significa la necesidad de evaluar el riesgo regulatorio del país exportador, y no solo el coste de producción.





