Emisiones y climaNoticia
El Consejo de la UE aprueba las normas de CO₂ para vehículos tras la disputa sobre los e-combustibles. ¿Qué ocurre con el biometano?
El 28 de marzo de 2023, el Consejo de la UE adoptó formalmente el reglamento que establece una reducción del 100 % de las emisiones de CO₂ en los vehículos nuevos a partir de 2035. Anteriormente, se produjo una disputa sobre el papel de los combustibles sintéticos.
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El Consejo de la Unión Europea adoptó formalmente el 28 de marzo de 2023 el reglamento que establece nuevas normas de emisiones de CO₂ para turismos y vehículos comerciales ligeros. A partir de 2035, los vehículos nuevos deberán tener emisiones nulas de CO₂ por el tubo de escape, mientras que los objetivos intermedios para 2030 son del 55 % para turismos y del 50 % para furgonetas, en comparación con 2021. La adopción del acto se retrasó debido a una disputa sobre si, después de 2035, deberían permitirse vehículos propulsados exclusivamente por combustibles sintéticos (e-combustibles).
Qué cambia
El Parlamento Europeo aprobó el reglamento el 14 de febrero, pero el Consejo retrasó la votación porque algunos Estados miembros, en particular Alemania, exigían garantías para los vehículos que utilicen e-combustibles. La Comisión se comprometió a presentar una propuesta sobre cómo podrían registrarse dichos vehículos después de 2035, siempre que utilicen exclusivamente combustibles climáticamente neutros. Estas aclaraciones no modifican el objetivo principal de la normativa, que es la retirada del mercado de los nuevos vehículos de combustión que emitan CO₂ por el tubo de escape.
Para el biometano y el bio-CNG es clave que el reglamento afecta únicamente a los turismos y furgonetas nuevos, no a los vehículos pesados, autobuses o flotas existentes. Las normas para camiones son objeto de trabajos legislativos separados.
Importancia para el sector en Polonia
En Polonia, el combustible gaseoso en el transporte se utiliza principalmente en autobuses urbanos y flotas municipales, así como en un número reducido de camiones. Para estos segmentos, el biometano y el bio-CNG representan una vía realista de descarbonización, ya que permiten conservar la infraestructura de repostaje y los vehículos. El requisito de emisiones nulas para los turismos nuevos no cierra, por tanto, el mercado del biometano, sino que lo limita a aquellos segmentos en los que la electrificación resulta más difícil.
Desde la perspectiva de los productores de gas, la resolución de la disputa sobre los e-combustibles implica que, en el futuro, el lugar de los combustibles renovables en los vehículos de combustión dependerá de una regulación detallada. Para las inversiones en biometano, resulta más favorable orientar la oferta hacia flotas públicas, logística y transporte marítimo.
Qué revela la disputa sobre los e-combustibles
Los e-combustibles se producen a partir de hidrógeno y CO₂ y pueden utilizarse en motores de combustión interna, pero su producción es energéticamente intensiva y costosa. La disputa puso de manifiesto las diferencias entre los Estados miembros respecto al papel de estos combustibles en el transporte de pasajeros. Para el biometano, la conclusión es similar: no encontrará una gran aplicación en turismos después de 2035, pero seguirá siendo importante en aquellos ámbitos donde la densidad energética y la autonomía son clave, como en camiones, autobuses, maquinaria agrícola y transporte marítimo.
Próximos pasos
El reglamento será firmado y publicado en el Diario Oficial de la UE. La Comisión realizará una revisión en 2026 para evaluar los avances y el papel de otras tecnologías. Para el sector del biogás, también serán relevantes las regulaciones sobre infraestructura de combustibles alternativos (AFIR) y las normas de CO₂ para vehículos pesados.




