Derecho y normativaExplicación
FIT japonés para biogás: 39 yenes por kWh y 20 años de compras garantizadas
Cómo funcionaba el sistema FIT japonés para biogás procedente de lodos de depuradora, purín y residuos alimentarios: tarifa de 39 yenes/kWh, período de compra de 20 años y transición a FIP desde abril de 2022.
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El sistema japonés de tarifas garantizadas (FIT) preveía para el biogás una tarifa de 39 yenes por kWh, una de las más altas entre las fuentes de biomasa. Según el informe de ERIA para el año fiscal 2021, la tarifa para biogás era de 39 yenes/kWh, mientras que para la madera no utilizada de instalaciones inferiores a 2 MW era de 40 yenes/kWh, y para la madera general inferior a 10 MW, de 24 yenes/kWh. Los autores señalan que estas tarifas se han mantenido sin cambios desde el inicio del sistema; la excepción es la madera no utilizada de instalaciones inferiores a 2 MW, cuya tarifa se incrementó de 32 a 40 yenes/kWh en el año fiscal 2015 para fomentar la construcción de pequeñas centrales eléctricas.
Qué es el «biogás» en el FIT
En el sistema FIT japonés, los combustibles de biomasa para la generación de electricidad se dividen en seis categorías. El biogás se define como metano procedente de lodos de depuradora, purín y residuos alimentarios. Las demás categorías incluyen, entre otras, madera general, madera no utilizada (procedente de claros), madera de desecho de la construcción, biomasa líquida (aceite de palma) y «residuos y otra biomasa», que engloba, por ejemplo, ramas podadas, papel, residuos alimentarios y aceite de cocina usado.
Origen del FIT y su funcionamiento
El precursor del FIT fue el sistema Renewable Portfolio Standard (RPS) de 2003, que resultó menos eficaz de lo esperado; el FIT se introdujo en 2012. Según ERIA, las generosas tarifas del FIT hicieron que la capacidad de las centrales de biomasa se duplicara con creces en siete años. La energía de las centrales aprobadas en el marco del FIT se compra a una tarifa fija durante 20 años.
Objetivo para el biogás
Conviene distinguir entre la tarifa y la escala del mercado. La previsión japonesa a largo plazo de oferta y demanda energética (Long-term Energy Demand and Supply Outlook de 2015) establecía para el biogás un objetivo de tan solo 160 MW de capacidad en 2030, lo que, en comparación con el objetivo total para la biomasa (6020-7280 MW), muestra un papel modesto de esta tecnología; la mayor parte correspondía a la madera general. Así, el objetivo para el biogás representa tan solo el 2-3 % del objetivo de capacidad para toda la biomasa.
Contexto político y resultados del FIT
Según ERIA, Japón anunció en octubre de 2020 la neutralidad de carbono para 2050 y, en abril de 2021, una reducción de emisiones del 46 % respecto a 2013. El Quinto Plan Estratégico Energético, de julio de 2018, definió por primera vez la energía renovable como la principal fuente de electricidad y estableció su participación en el 22-24 % del mix energético para el año fiscal 2030, de los cuales el 3,7-4,6 % correspondería a la biomasa. Hasta marzo de 2020, la capacidad de las centrales de biomasa aprobadas en el marco del FIT alcanzó los 10 830 MW, superando el objetivo de 6020-7280 MW para 2030, pero solo estaban operativos 4500 MW, mientras que 6330 MW (principalmente madera general) esperaban su puesta en marcha. La reforma de la ley FIT de 2017 endureció los requisitos (como el contrato de conexión a la red y el plan de negocio), lo que redujo las nuevas aprobaciones a unos 160 MW anuales en los años fiscales 2018-2019. A partir del año fiscal 2019, ya no es posible obtener el FIT para nuevos proyectos de cocombustión de biomasa con carbón, ya que, según los datos, estos proyectos tienen costes más bajos y pueden ser rentables sin apoyo.
De FIT a FIP
ERIA describe que, en virtud de la Ley para Garantizar la Resiliencia del Suministro Energético, aprobada por el Parlamento en junio de 2020 y en vigor desde abril de 2022, se modificó, entre otras, la ley FIT. A partir del año fiscal 2022, se aplica el sistema FIP (Feed-in Premium): los productores venden la energía en el mercado mayorista y reciben una prima, es decir, la diferencia entre un precio garantizado establecido y el precio medio mayorista. El FIP incluye, entre otros, la biomasa (madera general y otras) con una capacidad de al menos 10 MW desde abril de 2022 y, potencialmente, de al menos 1 MW a partir del año fiscal 2023. El FIT se mantiene, en cambio, para fuentes de uso local, incluidas las de biomasa inferiores a 10 MW, pero exige el cumplimiento de condiciones: en el tipo «para autoconsumo», al menos el 30 % de la energía generada debe consumirse in situ (o venderse localmente), y en cogeneración, además, debe utilizarse el calor y al menos el 10 % del consumo propio de energía. Los detalles se tratan en la entrada sobre FIP.
Fuentes
Preguntas y respuestas
¿Cuál era la tarifa FIT para el biogás en Japón?
Según la tabla del informe de ERIA para el ejercicio fiscal 2021, la tarifa para el biogás era de 39 yenes/kWh, y el informe señala que se mantuvo invariable desde el inicio del sistema.




