Emisiones y climaNoticia
EE.UU. y la UE anuncian el Compromiso Global de Metano: −30 % de emisiones para 2030
El 18 de septiembre de 2021, Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron el Compromiso Global de Metano: un objetivo común para reducir las emisiones globales de metano en al menos un 30 % para 2030 en comparación con los niveles de 2020.
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Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron el 18 de septiembre de 2021 el Compromiso Global de Metano (Global Methane Pledge), una iniciativa conjunta cuyo objetivo es reducir las emisiones globales de metano en al menos un 30 % para 2030 en comparación con los niveles de 2020. Ambos actores invitaron a otros países a unirse y anunciaron el lanzamiento formal de la iniciativa durante la conferencia climática COP26.
En qué consiste el compromiso
El compromiso tiene carácter político. Los países que se adhieren declaran su colaboración para reducir las emisiones de metano en todos los sectores principales: energía, agricultura y gestión de residuos. Se basa en el uso de los mejores métodos disponibles de inventario y reporte, así como en la búsqueda de soluciones de bajo coste.
El objetivo del 30 % se refiere a las emisiones globales, no a cada país de forma individual. Cada Estado decide por sí mismo qué medidas adoptará para contribuir a su cumplimiento.
Por qué ahora
El anuncio se produjo pocas semanas después del informe de agosto del IPCC, que confirmó la importancia del metano en el calentamiento global, y tras el informe de mayo de 2021 del PNUMA y la Coalición por el Clima y el Aire Limpio, que señalaba un gran potencial para reducciones rápidas. Para la Unión Europea, que en octubre de 2020 presentó su estrategia de metano, la iniciativa supuso una oportunidad para internacionalizar sus propias acciones, incluyendo los requisitos previstos para la importación de combustibles fósiles.
Importancia para el biogás y los residuos
Entre los sectores mencionados como fuentes de reducción se encuentran la agricultura y los residuos. Las plantas de biogás que gestionan estiércol, purín y biorresiduos, así como la captura y aprovechamiento del gas de vertedero y de las estaciones depuradoras de aguas residuales, son tecnologías concretas que contribuyen a reducir las emisiones de metano y, al mismo tiempo, proporcionan energía. Para los países que están considerando su adhesión, como Polonia, será importante analizar cómo afectará este compromiso a las normativas nacionales.
Próximos pasos
El compromiso requería obtener el apoyo del mayor número posible de países antes de la COP26. Su eficacia dependerá de la implementación de normativas nacionales concretas y de mecanismos internacionales de seguimiento, como el Observatorio Internacional de Emisiones de Metano.
Del compromiso a la normativa
Las declaraciones políticas, como el Global Methane Pledge, no reducen por sí mismas las emisiones. Para alcanzar el objetivo, los países deben introducir regulaciones: obligaciones de medición y corrección en el sector de los combustibles, estándares para vertederos y estaciones depuradoras de aguas residuales, así como incentivos para la agricultura. La Unión Europea indicó que su contribución se basaría en la estrategia de metano de octubre de 2020 y en una propuesta legislativa para el sector energético, que la Comisión debía presentar aún en 2021.
Qué observar
Para el sector del biogás y de los residuos, tres señales serán clave: la lista de países que se adhieran al compromiso, el contenido de los planes nacionales de reducción de metano y si entre los instrumentos de apoyo se incluirán mecanismos para el biogás agrícola y la captura de gas de vertedero. Solo entonces la declaración se traducirá en decisiones de inversión. También conviene prestar atención a las discrepancias en los métodos de cálculo de emisiones, ya que el objetivo del 30 % se refiere al nivel de 2020, y los inventarios de metano en diferentes países suelen ser inciertos.




