BiogásAnálisis
México: biodigestores en la agricultura — apoyo de FIRCO y diagnóstico de la UNAM (345 instalaciones, 82 % en funcionamiento)
Revisión de los biodigestores agrícolas mexicanos basada en el diagnóstico elaborado por la UNAM (datos de alrededor de 2010): 345 instalaciones confirmadas, el papel del mecanismo MDL y el apoyo de FIRCO.
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La agricultura mexicana utiliza biodigestores principalmente gracias a dos mecanismos: el mercado de unidades de reducción de emisiones en el marco del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y los programas de apoyo llevados a cabo por FIRCO (Fideicomiso de Riesgo Compartido) y el ministerio de agricultura SAGARPA. Un diagnóstico elaborado en la UNAM, basado en datos de alrededor de 2010, confirmó la existencia de 345 biodigestores, de los cuales 268 se realizaron en el esquema MDL, y los 77 restantes gracias al apoyo público: 73 con participación de FIRCO y 4 en la iniciativa Methane to Markets (M2M).
Qué estableció el diagnóstico
El estudio abarcó los estados de Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Querétaro, Sonora, Veracruz y Yucatán, así como granjas porcinas y hatos lecheros, predominando las granjas porcinas. De las 345 instalaciones confirmadas, el 82 % están construidas y en funcionamiento. La tecnología predominante son las lagunas (94 %), seguidas de instalaciones modulares (4 %) y biobolsas y ferrocemento (1 % cada una).
Por qué principalmente porcino y no ganado lechero
Los autores del diagnóstico indican que la mayoría de las instalaciones estudiadas (317) funcionan en granjas porcinas. Lo justifican por el hecho de que las granjas formales con más de 500 animales cuentan con un inventario suficiente, así como con volumen y calidad adecuados de purín, lo que facilita el cálculo de la línea base (existe una laguna secundaria), y las inversiones suelen ser rentables. En los hatos lecheros, la implementación es más difícil, ya que los suelos de los establos son mayoritariamente de tierra, por lo que el purín recolectado contiene impurezas que pueden perturbar el funcionamiento del biodigestor. Al comparar el número de instalaciones con el número de granjas formales, los autores concluyen que el potencial de desarrollo de la tecnología supera el 90 % en el sector porcino y más del 95 % en el sector lechero, aunque las granjas porcinas medianas y pequeñas aún no estaban cubiertas por estos sistemas.
El papel del mecanismo MDL
El diagnóstico destaca que la mayoría de los biodigestores se construyeron en el marco del MDL, en el que empresas desarrolladoras —AgCert, Ecosecurities, Cantor CO2 y Grupo Porcícola Mexicano— asumieron toda la inversión. Estas registraron ante la junta ejecutiva del MDL 563 proyectos de biodigestores, pero debido a la falta de fondos y a las dificultades para calcular la línea base (especialmente en establos lecheros), en los estados estudiados solo se construyeron 268 de ellos. Las instalaciones restantes, construidas o en construcción, contaron con el apoyo de FIRCO, y algunos proyectos piloto se desarrollaron en el marco de M2M.
Apoyo público
Según el diagnóstico, FIRCO apoyó entre 2008 y 2009 un total de 175 proyectos relacionados con biodigestores, la mayoría en granjas porcinas, y algunos incluyeron también la compra de motogeneradores; en 2008 se respaldó la implementación de 45 biodigestores, y en 2009, 100, además de 9 proyectos de energías renovables (el diagnóstico no detalla los restantes de los 175 proyectos). Según el portal 3tres3 (26 de enero de 2011), SAGARPA destinó a través de FIRCO 300 millones de pesos en tres años para la instalación de 305 biodigestores en 305 explotaciones. Dado que por cada peso de subvención federal los productores aportaban dos, la inversión total habría alcanzado los 900 millones de pesos.
Calidad de ejecución y equipamiento
El diagnóstico señala que, de los 16 elementos con los que debería contar un biodigestor en correcto funcionamiento, solo ocho estaban presentes en las 345 instalaciones (entre ellos, estructuras de hormigón, tuberías, geomembrana y sistema de anclaje). Los demás elementos aparecían con menor frecuencia: quemador de biogás —en el 97 % (333 instalaciones)—, filtro de humedad —en el 95 % (327)—, medidor de flujo de biogás —en el 91 % (315)—, señales de seguridad —en el 86 %—, laguna secundaria —en el 84 %—, cercado —en el 82 %—, fosa de mezcla —en el 64 % (220)— y sistema de mezcla y eliminación de lodos —en el 59 % (203)—. Las mediciones de biogás procedían únicamente de 121 sistemas de combustión de metano. Conclusión general: la financiación de la inversión no es suficiente sin apoyo a la explotación y el seguimiento.
Lo que desconocemos
No se ha determinado cómo ha evolucionado desde entonces el número de instalaciones ni cuáles son las normas de apoyo actuales de FIRCO; debe consultarlas en las reglas operativas vigentes de FIRCO y en los comunicados de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. Las cifras del diagnóstico de la UNAM y de 3tres3 corresponden al período alrededor de 2008-2011.
Qué implica para Polonia y Europa
El ejemplo mexicano muestra que el apoyo masivo a la inversión en pequeñas plantas de biogás debe ir acompañado de un servicio y un sistema de seguimiento. En Polonia, esta lección es relevante para el diseño de programas destinados a pequeñas plantas de biogás agrícola, donde una gestión insuficiente puede echar por tierra el efecto de la financiación.





