Derecho y normativaNoticia
El Parlamento Europeo apoya la estrategia «de la granja a la mesa»: 452 votos a favor
El Parlamento Europeo aprobó una resolución de propia iniciativa sobre la estrategia «de la granja a la mesa» con 452 votos a favor, 170 en contra y 76 abstenciones. Los eurodiputados respaldaron las ambiciones, pero solicitaron evaluaciones de impacto.
Otras versiones de idioma: Polski, English, Deutsch, Français, Italiano, Nederlands.

El Parlamento Europeo adoptó el 20 de octubre de 2021 una resolución de propia iniciativa sobre la estrategia «de la granja a la mesa» con 452 votos a favor, 170 en contra y 76 abstenciones. La votación se celebró el martes 19 de octubre, y el resultado se hizo público al día siguiente. La resolución no es vinculante, pero constituye una señal política para la Comisión y los Estados miembros.
Qué acordaron los eurodiputados
El Parlamento respaldó las ambiciones generales de la estrategia —un sistema alimentario más sostenible, saludable y respetuoso con el medio ambiente—, pero subrayó la necesidad de reforzar algunos elementos. Entre las demandas se incluyeron una mejor consideración del bienestar animal y el requisito de que los productos alimentarios y piensos importados cumplan los estándares de la UE. Al mismo tiempo, los eurodiputados solicitaron a la Comisión que realizara una evaluación de impacto integral de la estrategia antes de presentar propuestas legislativas concretas, lo que había sido una petición de las organizaciones agrícolas, preocupadas por los costes y la posible caída de la producción.
La resolución puso de manifiesto la división en el Parlamento: parte de los eurodiputados, especialmente de grupos centroderechistas y de países con una agricultura fuerte (se señalaron las delegaciones francesa y española del Partido Popular Europeo), criticaron la dirección de la estrategia.
Relevancia para los fertilizantes, el digestato y el biogás
La estrategia «de la granja a la mesa» prevé reducir las pérdidas de nutrientes en al menos un 50 % y disminuir el uso de fertilizantes en al menos un 20 % para 2030. Ante el aumento de los precios del gas y los fertilizantes nitrogenados en el otoño de 2021, el debate sobre el papel de los fertilizantes orgánicos cobró mayor importancia. El digestato procedente de las plantas de biogás es uno de los fertilizantes que pueden sustituir parcialmente a los fertilizantes minerales, siempre que se utilice de acuerdo con la normativa de protección de aguas y suelos.
Para el sector del biogás, es relevante que la dirección de la política agrícola siga siendo coherente con la gestión de residuos agrícolas y fertilizantes naturales, aunque los instrumentos concretos de apoyo dependerán de los planes estratégicos nacionales en el marco de la política agrícola común.
Próximos pasos
La resolución se remitió a la Comisión, que debía preparar propuestas legislativas en los meses siguientes, incluidas las relativas al uso sostenible de productos fitosanitarios y el desperdicio de alimentos. Las organizaciones agrícolas y ecologistas anunciaron nuevas acciones de lobby, y el debate sobre los costes y los efectos de la estrategia continuaría en los años siguientes.
Cómo interpretar la votación
Una resolución de propia iniciativa es una posición política del Parlamento. No modifica la legislación, pero indica qué enmiendas apoyarán los eurodiputados cuando la Comisión presente propuestas concretas. El resultado —una clara mayoría a favor, pero también un número significativo de votos en contra— sugiere que las propuestas sobre pesticidas, fertilizantes y ganadería serán objeto de difíciles negociaciones.
Contexto político
La estrategia «de la granja a la mesa» fue uno de los elementos más controvertidos del Pacto Verde Europeo. Las organizaciones agrícolas temían una caída de la producción y de los ingresos, mientras que las organizaciones ecologistas exigían objetivos más ambiciosos y vinculantes. La resolución del Parlamento refleja este compromiso: apoyo a la dirección del cambio, junto con la demanda de un análisis riguroso de sus efectos, incluidos los específicos para cada Estado miembro y tipo de explotación.





