Emisiones y climaExplicación
ILUC, cultivos energéticos y criterios de sostenibilidad del biogás en la RED
El cambio indirecto del uso del suelo (ILUC) es el riesgo de que los cultivos energéticos desplacen la producción de alimentos. Explicamos cómo trata la RED los cultivos alimentarios y forrajeros, los residuos y restos y los cultivos intercalados.
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El cambio indirecto del uso del suelo (ILUC, indirect land use change) es el fenómeno en el que el cultivo de plantas energéticas en campos existentes desplaza la producción de alimentos o de pienso, y la demanda de estos se satisface mediante la introducción de nuevos cultivos en otros lugares, p. ej., a costa de bosques o prados. La transformación de esos terrenos libera carbono, lo que puede anular los beneficios climáticos de la bioenergía. Las directivas RED II y RED III reaccionan a este riesgo limitando la cuota de biocombustibles de cultivos alimentarios y forrajeros y promoviendo las materias primas de residuos y restos. Para el biogás, esto significa primar el purín, los biorresiduos y los lodos de depuradora y adoptar un enfoque prudente hacia los cultivos dedicados.
Cómo funciona el ILUC
El cambio directo del uso del suelo (LUC) se produce cuando se transforma, por ejemplo, un bosque en un campo para un cultivo energético. El ILUC es un efecto de mercado: el aumento de la demanda de materia prima desplaza los precios y provoca la expansión de la agricultura en otros lugares. No puede medirse directamente, por lo que se estima mediante modelos económicos en torno a los cuales se desarrolla un debate científico. Para los biocombustibles de cultivos alimentarios, las estimaciones del ILUC pueden ser significativas, por lo que la normativa adoptó un enfoque de precaución en forma de límites.
Cómo lo aborda la RED
- Límites para los cultivos alimentarios y forrajeros. En el transporte, la cuota de biocombustibles de tales cultivos está limitada; RED II fijó el límite en el nivel de la cuota de 2020 aumentado en 1 punto porcentual y no más del 7 % del consumo final de energía en el transporte. Los Estados pueden aplicar límites inferiores.
- Materias primas avanzadas (anexo IX). La parte A abarca, entre otras, las algas, la fracción de biomasa de los residuos municipales, los biorresiduos, la paja, el estiércol y los lodos de depuradora; la parte B, el aceite de cocina usado y las grasas animales de determinadas categorías. Los biocombustibles de estas materias primas tienen preferencias (incluidos multiplicadores para el cómputo de los objetivos).
- Biocombustibles con alto riesgo de ILUC. Para las materias primas con una expansión evidente hacia terrenos con grandes reservas de carbono se estableció una retirada gradual.
- Criterios agrícolas y de suelo. La biomasa agrícola debe proceder de terrenos que no tengan un alto valor de biodiversidad ni grandes reservas de carbono, y cumplir las reglas de buenas prácticas agrarias.
Qué significa para las plantas de biogás
- Residuos y deyecciones ganaderas: la categoría más segura, libre del riesgo de ILUC.
- Cultivos energéticos (maíz para ensilado): pueden utilizarse, pero en el balance de GEI soportan las emisiones del cultivo y, en algunos sistemas, su cuota en el apoyo o en el cómputo de los objetivos está limitada. La normativa nacional puede limitar además la cuota de tales sustratos.
- Cultivos intercalados y segundas cosechas: cultivados entre los cultivos principales o después de ellos, no desplazan la producción de alimentos; si están bien planificados, pueden mejorar la fertilidad del suelo.
- Restos agrícolas (paja): requieren equilibrio con la necesidad de conservar la materia orgánica del suelo.
Ejemplo de cálculo (ilustrativo)
Una planta de biogás tiene 5000 ha de campos alrededor y necesita 40.000 t de ensilado al año. Con un rendimiento de 40 t/ha de masa fresca, esto requiere 1000 ha, es decir, el 20 % de los terrenos del radio. Si 800 ha proceden de campos existentes en los que antes se cultivaba cereal para pienso, parte de la demanda de pienso se desplazará a otro lugar; el efecto ILUC depende de la elasticidad del mercado. Si, en cambio, 600 ha fueran cultivos intercalados (30 t/ha) = 18.000 t y el resto fueran residuos y purín, el riesgo de ILUC sería significativamente menor. Las cifras son ilustrativas y sirven para visualizar el cálculo.
Conclusiones prácticas
- Al planificar la base de materias primas, aumente la proporción de residuos, deyecciones ganaderas y cultivos intercalados.
- Documente el origen de los cultivos y el cumplimiento de los criterios de suelo.
- Compruebe los límites nacionales para los sustratos y las condiciones del apoyo.
- Realice el balance de GEI teniendo en cuenta el cultivo.
- Comunique a nivel local cómo afecta la planta de biogás al uso del suelo.
El papel de RED III
La Directiva RED III (UE) 2023/2413 mantuvo la lógica de limitar la biomasa de cultivos alimentarios y forrajeros y reforzó los requisitos sobre la obtención sostenible de biomasa, incluida la forestal, y además amplió la lista de criterios para abarcar instalaciones más pequeñas. La conclusión práctica para los productores de biogás es que la documentación del origen de las materias primas será cada vez más importante y que el riesgo regulatorio para las instalaciones basadas en cultivos principales aumenta.
Resumen
El ILUC es una cuestión que configura la política hacia la biomasa. Para el biogás, la mejor respuesta es basarse en residuos, deyecciones ganaderas y cultivos intercalados y contar con una documentación transparente del origen de las materias primas.





